LECTURA
Acabó de leer el capítulo cuarto, colocó la tarjeta en el interior del libro y lo dejó a su izquierda.
Cuidadosamente, se quitó las gafas y enrolló el cordón a su alrededor.
Abrió el estuche y las depositó sobre el fieltro de limpieza, como un ritual muy estudiado.
El estuche se cerró con un fuerte sonido metálico.
Lo dejó sobre el libro y se frotó la nariz, marcada por las gafas.
Después alargó la mano, arrancó una tira de papel y pensó :
"Tengo que comprar esta misma marca. Me gusta su suavidad"
¿Que pasa?
¿Vosotr@s no leeis en el cuarto de baño?
¡¡Pues no sabeis lo que os perdeis!!













